Epitelio plano estratificado no queratinizado

Vista general de una mucosa revestida por epitelio plano estratificado no queratinizado, que forma pliegues hacia la luz. Debajo del epitelio está la lámina propia de tejido conectivo denso, con vasos sanguíneos, glándulas mucosas organizadas en acinos y un conducto excretor que desemboca hacia la superficie.

A mayor aumento se ve el grosor del epitelio y su límite ondulado con el conectivo: las crestas epiteliales penetran en la lámina propia y alternan con las papilas de tejido conectivo. El estrato basal es la capa más teñida, apoyada sobre el conectivo. En la lámina propia hay vasos con eritrocitos y un acino glandular mucoso.

Se distinguen los tres estratos del epitelio:
- Basal: células cúbicas a cilíndricas con núcleos oscuros, sobre la interfase con el conectivo (membrana basal).
- Intermedio: células poliédricas.
- Superficial: células aplanadas que conservan su núcleo, lo que confirma que el epitelio no está queratinizado.

Otro campo del mismo epitelio a 20×. Se ve claramente que las células cambian de forma de la profundidad a la superficie: de las basales a las poliédricas del estrato intermedio y a las aplanadas del superficial. Debajo de la interfase epitelio-conectivo, la lámina propia muestra fibras de colágeno teñidas de rosa por la eosina y núcleos alargados de fibroblastos.

Detalle celular del epitelio:
- Estrato basal: núcleos más grandes y juntos.
- Estrato intermedio: células poliédricas con núcleos redondos y citoplasma más abundante.
- Estrato superficial: células aplanadas con núcleos alargados y paralelos a la superficie.
Epitelio cilíndrico simple

Vista panorámica de la pared del colon, desde la mucosa hasta la muscular externa. La mucosa tiene criptas intestinales cortadas en sentido oblicuo y transversal, rodeadas por lámina propia y limitadas en su base por la muscular de la mucosa. Por debajo están la submucosa de tejido conectivo laxo, con un vaso sanguíneo, y la muscular externa de músculo liso.

Las criptas intestinales aparecen en corte longitudinal, como tubos rectos y paralelos, y en corte transversal, como anillos. En su epitelio ya se distinguen las células caliciformes por su citoplasma claro. Bajo la mucosa se ven la muscular de la mucosa, la submucosa de tejido conectivo laxo y la muscular externa.

Muestra las capas de la pared del colon:
- Mucosa: criptas en corte longitudinal y transversal, lámina propia y células caliciformes.
- Muscular de la mucosa.
- Submucosa: con vasos sanguíneos, uno de ellos con eritrocitos.
- Muscular externa: organizada en dos capas de músculo liso, una circular interna y una longitudinal externa (esta última vista en corte transversal).

Criptas intestinales en corte transversal. Cada una está revestida por epitelio cilíndrico simple que rodea una luz central. Entre las criptas está la lámina propia. En la base de la mucosa se ve la muscular de la mucosa (músculo liso) y debajo, la submucosa de tejido conectivo laxo con un vaso sanguíneo.

Recorre la pared desde la muscular externa (capa circular interna), donde se observan los núcleos alargados de las células musculares lisas, pasando por la submucosa de tejido conectivo laxo, hasta la mucosa. En la mucosa, una cripta en corte longitudinal muestra su epitelio cilíndrico simple con abundantes células caliciformes, rodeado por lámina propia.

A mayor aumento, las criptas en corte transversal muestran su epitelio cilíndrico simple alrededor de la luz. Algunas criptas, cortadas de forma tangencial, aparecen sin luz. En la lámina propia, entre las criptas, se identifican eosinófilos. Por debajo se ven el músculo liso y la submucosa de tejido conectivo laxo.
Epitelio cúbico simple

Túbulos renales
Corte de corteza renal con túbulos revestidos por epitelio cúbico simple, que permite comparar dos segmentos de la nefrona:
- Túbulo contorneado proximal (TCP): sus células tienen citoplasma eosinófilo y granular, por la abundancia de mitocondrias, y núcleos redondos con nucléolo visible. Su luz es estrecha e irregular, con restos del borde en cepillo.
- Túbulo contorneado distal (TCD): sus células son más pequeñas y pálidas, y su luz es amplia y despejada.
Entre los túbulos se ve un capilar peritubular con su núcleo endotelial.

Folículo tiroideo
Folículo tiroideo formado por una sola capa de células foliculares cúbicas (epitelio cúbico simple) que rodean una luz llena de coloide eosinófilo, donde se almacena la tiroglobulina. A un lado se ve un folículo adyacente. Entre los folículos hay un grupo de células que corresponde a folículos cortados de forma tangencial, y un núcleo alargado del tejido conectivo. Las partículas que se ven dentro del coloide son un artefacto de la preparación.

Folículos tiroideos
Varios folículos tiroideos con coloide muy pálido en la luz. Las células foliculares tienen un núcleo redondo y central, característico del epitelio cúbico simple. Entre los folículos corre un capilar con eritrocitos, que muestra la rica vascularización de esta glándula endocrina.
Epitelio de transición (vejiga vacía)

Pared vesical
Vista panorámica de la pared de la vejiga urinaria. La mucosa forma pliegues hacia la luz y está revestida por urotelio (epitelio de transición). En el urotelio ya se distinguen la capa basal y las células superficiales en forma de cúpula. Debajo está la lámina propia de tejido conectivo y, más abajo, la capa muscular (músculo detrusor), formada por haces de músculo liso separados por tejido conectivo.

Urotelio
A mayor aumento se aprecian las capas del urotelio:
- Capa basal: células pequeñas apoyadas sobre la lámina propia.
- Células intermedias: con núcleos redondos y nucléolo visible.
- Células superficiales en cúpula o “en paraguas”: son las más grandes, abultan hacia la luz y son características de este epitelio.
La mucosa forma un pliegue, y por debajo de la lámina propia se ven los haces de músculo liso del detrusor.
